domingo, 27 de noviembre de 2011

estrofas pedacitos de mi

Cuando entró al sueño desplegó sus alas y llegó hasta él...se negó a pestanear para n perder un instante de su mirada. Sabía que aunque nunca llegara a conocerlo habitaría en ella su infinitud, por eso sentenció ir abuscarlo y cesar la espera que desde tan pequeña contradecía los fragmentos de su abuela. Al fin el amor trasciende al desamor, las vidas, los cielos, los viajes, en calma nos invita a ser encontrado...pensaba.

En la oscuridad de su cuarto, completamente dormida, comenzó a despertar de su estado de alfa, con sus ojos aún cerrados, sin percibir nada de lo que la rodeaba, inmediatamente recordó que había estado con él. No había explicación lógica ni ella la necesitaba, más allá de la razón, la libido había atravesado su sueño para despertarle su instinto y enredarla entre las sábanas…
Comprendía todo lo ocurrido… desde su inconsciente gestaba ilusiones por no poder alcanzarlo, sus cuerpos lejanos apoyaban el encuentro de sus almas en el vuelo de las palabras. Podían comprenderse, mirarse y verse, sólo que ya era tarde. Él estaba invadido... quizá no completo, o sí, cómo saberlo?... sus efímeras conversaciones no habían dado tiempo a saber más de lo trivial y no menos importante de sus vidas, no por ser nimio sería fácil de cambiar… su temor al sufrimiento inmediato la protegía de preguntar lo que casi estaba segura de no querer saber. Después de mucho tiempo, y ya casi olvidado, había vuelto a encontrar aquel sentimiento capaz de subirla hasta la cumbre para luego lanzarla desde lo más alto. No era posible, se decía, a la vez que reconocía haberlo buscado. Ella era incapaz de descreer del amor y habiendo reposado de su búsqueda incesante volvía desde su reflejo a intentar atraparlo, moría así en el instante y aunque él no fuese no se la podía culpar de no haberlo intentado. Acostumbrada a ver desde sus ojos inundados en lágrimas, comenzaría otra vez......

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