miércoles, 17 de octubre de 2012

Inmenso, eterno como el mar


En el ir y venir de las aguas del sur
Descubren la expresión de tus ojos las ballenas
Fresco de piel temprano en tu llegada
Nadaste entre las nubes hasta el sol
Pero fue tan fuerte el amor
que te devolvió a ellas
en el hielo del mar y el azul profundo cristalino
Sabemos encontrarte jugando como lo hacías aquí
El doloso vacio que llena tu ausencia
 y el ansia de tenerte
viaja por rutas sureñas
confluyendo senderos en la fantasía de que estás aca
tan nuestro como pequeño
tan ángel como cuando partiste
tan nítido como tu mirada
tan fresco como tu sonrisa
tan simple como tus palabras
tan real como el desgarrador dolor punzante
 que nos acribilló la sangre.


2 comentarios: