domingo, 15 de junio de 2025
El1 ...5 (1555 a.C)
Ando..., y mis ganas de encontrarte disminuyen al contar 5,4,3,2,1...
Echada de lado sobre una mullida alfombra egipcia, con su cabeza erguida en la cúspide de la tarima diseñada en altura, entre sofisticados almahoadones de fino género, escondía su mirada detrás de la dorada cascada de su tocado, para observarlo, espectante, allí él, listo para servir, delante sentados... los funcionarios del gobierno, los nobles, y sacerdotes, los escribas, y soldados, los artesanos, y comerciantes; y detrás los campesinos, de pie, difuminándose a lo largo de los altos muros de piedras geométricas; pero él se destacaba como un blanco perfecto entre la muchedumbre, otra vez sus ojos oscuros, penetrándola desde lejos, no se hablaban de amor, la inmensa distancia entre la aristocracia, y la esclavitud, se volvía infinita. Él, el sirviente estaba allí para abanicarla, comerla, y besarla, cuando ella dispusiera, no se hablaban de amor, ellos lo hacían...5,4,3,2,1
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